Francia - Costa De Marfil se juega este jueves 4 de junio en Nantes y vuelve a poner frente a frente a dos selecciones con caminos muy distintos hacia el Mundial 2026. Francia llega en lo más alto del ranking FIFA; Costa de Marfil aterriza después de una eliminatoria africana perfecta y con el objetivo de medir su nivel fuera de casa.
El amistoso también reabre un antecedente reciente. En marzo de 2022, Les Bleus ganaron el duelo con un gol agónico de Aurélien Tchouameni, y ahora Didier Deschamps dirige a una selección que ha ganado ocho de sus últimos nueve partidos y que viene de superar a Brasil y Colombia.
Deschamps y el peso de Nantes
Deschamps encara este cruce desde una posición cómoda en los números, pero no en el calendario. Francia juega en casa y usa este choque como un examen directo antes del Mundial 2026, con el liderazgo del ranking FIFA como respaldo y con la presión habitual de un grupo que ya fue campeón en 2018 y finalista en 2022.
La respuesta de Costa de Marfil llega por otra vía. El equipo africano se prepara para disputar su cuarto Mundial y el primero desde Rusia 2018 y Qatar 2022, dos torneos que vio desde fuera mientras reconstruía una selección capaz de competir sin conceder espacio atrás.
El muro marfileño
En las Eliminatorias Africanas, Costa de Marfil ganó el Grupo F con ocho triunfos y dos empates, sin recibir un solo gol en 10 partidos. Ese registro dejó una defensa cerrada y una base competitiva que ahora busca trasladar a un amistoso mucho más exigente.
Francia, en cambio, llega con una producción reciente más abierta: ocho victorias en sus últimos nueve partidos y triunfos frente a Brasil y Colombia. El contraste es claro, con una selección local que suele imponer volumen ofensivo frente a un rival que combina velocidad, potencia física y la posibilidad de castigar cualquier espacio al contragolpe.
La prueba para ambos
Para Costa de Marfil, el valor del partido no está en repetir su camino perfecto de clasificación, sino en comprobar si ese orden aguanta ante una de las referencias del fútbol europeo. Para Francia, el reto pasa por sostener el nivel que la llevó a lo más alto del ranking y evitar que un equipo tan directo convierta el amistoso en un partido incómodo.
La cita en Nantes deja así una lectura clara: Francia mide su estado real antes del Mundial 2026, y Costa de Marfil busca demostrar que su regreso al torneo no será solo una presencia, sino una selección capaz de competir de inmediato.




